Arte
Vino a los suyos
Vino a los suyos
El vino a los suyos, él a quien los sabios de oriente alabaron él a quien los pastores glorificaron. Él vino a los suyos, él, que había nacido Judío, él, que fue circuncidado como judío. Él vino a los suyos, al mismo lugar donde había jugado, al mismo lugar donde había aprendido, al mismo lugar donde había tabajado. Él, él vino a los suyos, pero los suyos no quisieron recibirlo. De el, sí, de el volvieron sus ojos. Fue así que se volvió de los suyos y se dirigió a los que nadie quería. Se acercó a leprosos y poseídos, se acercó a desposeídos, y tambien a los que sufrían burlas y escarnios. El, sí él los vio y ellos los vieron. Porque, ¿quién más se acercaría tanto al pecado como amor en sus ojos? Sólo Dios. Solo Dios. El, él se acarcó a los ciegos que nada veían, se acercó a los quebrados que solo el polvo veían, y se acercó a los que nadie perdonaba y sólo veían lo que los demás no los dejan olvidar. Y a todos los ojos abrió, y todos vieron lo que nunca imaginaron: Dios, sí a Dios sonriendo. Y él vendrá otra vez, este Jesús, a la gente que nunca lo espera. Y no lo reconocerán aquellos que lo quieren hacer a su propia imágen. Sí, él vendrá otra vez a aquellos dispuestos a ser sorprendidos por su Salvador. Título original: He came to his own, Iona Community, Escocia Trad: Roberto Jordan, Argentina