Propuesa litúrgica para el domingo 8 de junio, Pentecostés
Propuesa litúrgica para el domingo 8 de junio, Pentecostés
Preludio Oración de invocación Oh Dios de la misma manera que tu Espíritu Santo resucitó a Jesús de entre los muertos. De la misma manera como derramaste el Espíritu Santo sobre los discípulos, derrama sobre nosotras y nosotros tu pueblo aquí reunido. Ven Espíritu Santo, reanima Toda la Creación y empieza por Tu Pueblo. Espíritu Santo, construye tu comunidad y hazlo a través mío. Espíritu Santo, que sea la paz y el conocimiento de Dios en toda la tierra y empieza en nosotros. Espíritu Santo, acerca tu amor y tu verdad a todo ser humano y empieza con nosotros. Amén. Cantamos del Cántico Nuevo Nº147 Ven, Santo Espíritu de Dios Lectura antifonal Soy feliz porque vivo. Siento latir mi corazón. Abro los ojos y puedo ver. Siento el perfume de las flores y el sabor dulce de las frutas. ¿A quién le debo todo esto? ¿Quién formó mi cuerpo y me dio este rostro? ¿Quién me dio la voz? ¿Quién hace que me duerma por las noches y me despierte de mañana? "¡Cuántas cosas has hecho, Señor! Todas las hiciste con sabiduría ¡la tierra está llena de todo lo que has creado!" (Salmo 104:24) Todos los días tengo qué comer, vestidos que me abrigan, un techo que me protege de la lluvia. No tengo todo lo que desearía tener, pero tengo lo necesario para vivir. Tengo manos con las que puedo hacer algo, tengo una mente capaz de pensar, crear, investigar. ¿A quién le debo todo esto? ¿Quién me da alimento y abrigo? ¿Quién me da la alegría que necesito para vivir? ¿Quién cuida de mí y me ama? "Todos esperan de ti, Señor, que le des su comida a su tiempo. Tú les das, y ellos recogen abres la mano, y se llenan de lo mejor." (Salmo 104:27-28) El pan alimenta mi cuerpo, pero necesito algo más: ánimo de vivir, darle un sentido a mi existencia, tener un objetivo y reconocer un camino. Necesito de alguien que me acompañe, que me consuele en mi tristeza y debilidad, que me acepta como soy, que me conoce. ¿Quién me da el apoyo que necesito? ¿Quién me muestra el camino que pueda recorrer? ¿Cómo conservar la alegría y la esperanza? "Mientras yo exista y tenga vida, cantaré himnos al Señor mi Dios. Quiera el Señor agradarse de mis pensamientos, pues sólo en Él encuentro mi alegría." (Salmo 104: 33-34) Dios no nos abandona. Por eso podemos cantar con alegría. Porque nos dio la vida, y la cuida en sus manos de Padre y Madre, podemos alabar y adorar a Dios... Cantamos del Cancionero Abierto Nº111 Canten al Señor Del Cancionero Abierto Nº207 Te alabaré, Jehová Cantamos: Santo, Santo Santo, santo es el Señor Dios de la vida es, Su gloria inunda los cielos, Su gloria inunda la tierra, su gloria inunda mi vida. Santo es el Señor. Lecturas Bíblicas Hechos 2:1-21 Romanos 8:22-27 Juan 15:26-27 y 16:4-15 Mensaje Cantamos del Cancionero Abierto Nº20 Creo en Dios Momento de Gratitud y de Intercesión Cantamos del Cancionero Abierto Nº188 Mi corazón está agradecido Presentamos nuestras ofrendas y diezmos Celebración de la Cena del Señor Momento de confesión Oremos en silencio Espíritu Santo, acude en ayuda de nuestra debilidad. Espíritu Santo, acude en ayuda de nuestra impaciencia. Espíritu Santo, acude en ayuda de nuestra impotencia. Espíritu Santo, acude en ayuda de nuestra incredulidad. Espíritu Santo, acude en ayuda de nuestra infidelidad. ¡Ven, Espíritu Santo, ten piedad de nosotras y de nosotros, renuévanos y fortalécenos para ser tus testigos en el mundo¡ Amén. m. Arriba los corazones c. Los levantamos al Señor m. Demos gracias al Señor c. Dárselas es digno y justo m. Es verdaderamente digno y justo y de nuestro deber darte gracias siempre a Ti, Padre Santo, Dios todopoderoso, porque nos diste el mundo en que nos pusiste a vivir, nos enseñaste a vivir por medio de la ley y los profetas al llegar la plenitud de los tiempos nos diste a tu propio Hijo Jesucristo para nuestra libertad. Él nos mostró en carne propia lo que vale la vida y cómo es bueno vivirla. c. Sí, Señor, todo esto y mucho más nos viene de Ti. m. Por medio de tu Santo Espíritu diste poder y ánimo a hombres y mujeres apóstoles y a quienes nos precedieron en el camino de la fe, para que junto con tantos hermanos y hermanas, seamos una Iglesia . c. Nos juntaste como un solo pueblo para servirte y trabajar por tu Reino m. El Señor Jesús la noche que fue entregado, tomó en sus manos el pan, lo partió y dijo este es mi cuerpo partido por Uds. Coman todos de él y háganlo en memoria mía. (el/la ministro parte el pan) c. Después de cenar tomó en sus manos la copa, la bendijo y dijo: esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, beban todos de ella y háganlo en memoria mía. (el/la ministro levanta la copa) m. Señor, Tú te entregaste por nuestra redención c. Ahora nos entregamos a ti en amor al prójimo y a tu Iglesia. m. Señor queremos servirte c. Toma nuestros dones y conviértelos en semillas de tu Reino m. Señor, queremos ser fieles a tu llamado c. Toma nuestros pequeños ministerios y conviértelos en señales de tu presencia en este barrio. m. Señor cumple tu voluntad en nuestras vidas c. Y anunciaremos tu nombre, te serviremos en el necesitado, consolando y animando al caído. m. Con todo tu pueblo, con las piedras vivas que nos precedieron en el camino de la fe, y los fieles que levantarás hasta que vuelvas en gloria, te alabamos cantando: Santo, Santo, Santo, mi corazón te adora Mi corazón te sabe decir, Santo eres Señor Oración de consagración Dios de amor, que te entregaste en tu Hijo por nuestra redención, pedimos la presencia de tu Santo Espíritu sobre nuestras vidas y el pan y el vino que hoy compartimos. Por Su poder, haz que estos dones sean comida y bebida de salvación, tu cuerpo y tu sangre benditos. Queremos renovar nuestro pacto contigo y te pedimos que lo confirmes con tu amor. Danos tu Espíritu, para que sople como poder renovador en nuestra Iglesia, nos santifique y nos comprometa en el anuncio de Tu Palabra, en la acción solidaria y en la presencia profética, como señales de tu Reino. En Jesucristo nuestro Señor. Amén Cantamos del Cancionero Abierto Nº198 Calipso de Comunión Bendición Dios de poder, Que la audacia de tu Espíritu nos transforme, Que la dulzura de tu Espíritu nos dirija, Que los dones de tu Espíritu nos capaciten para servirte y adorarte ahora y siempre Por medio de nuestro Señor Jesucristo. Amén. Propuesta de la Iglesia Metodista en Mar del Plata (Argentina) © Red de Liturgia y Educación Cristiana CLAI-CELADEC