Arte
Fuego y ceniza al viento
Fuego y ceniza al viento
Al viento de su Espíritu que sopla donde quiere, libre y liberador, vencedor de la Ley, del Pecado y de la Muerte. Al viento de su Espíritu que se remansó en el corazón y en el vientre de una aldeana de Nazaret. Al viento de su Espíritu que se apoderó de Jesús paa enviarlo a anunciar la Buena Nueva a los pobres y la liberación a los cautivos. Al Viento de su Espíritu que se llevó, en Pentecostés, los prejuicios, los intereses y los miedos de los Apóstoles y abrió de par en par las puertas del cenáculo, para que la comunidad de los seguidores de Jesús fuera siempre abierta al Mundo y libre en su palabra y coherente en su testimonio e invencible en su esperanza. Al Viento de su Espíritu que se lleva siempre los nuevos miedos de la Iglesia y abrasa en ella todo poder que que no sea servicio fraterno y la purifica con la pobreza y con el Martirio. Al Viento de su Espíritu que reduce a cenizas la prepotencia, la hipocresía y el lucro, y alimenta las llamas de la Justicia y la Liberación y es el alma del Reino, Para que seamos viento en el Viento, hermanos. Esta antología espiritual tiene tanto de llama de pasión por el Dios de Jesús y por su Reino como de ceniza de fragilidad y compunción Pedro Casaldáliga