Oraciones Generales
Credo de un pastor joven
Credo de un pastor joven
Creo en Dios, fuente inagotable de vida; comunidad que vive y nos llama a vivir en comunión infinita de amor. Creo en Dios que, con amor de Padre y Madre, engendra y da a luz a este mundo, lo amamanta, lo protege, lo educa y lo renueva constantemente. Creo en Jesús de Nazaret, el primero de los últimos, el último de los primeros; expresión plena de la humanidad de Dios. Creo en el Espíritu Santo, matriz ecuménica; presente donde quiera que la vida está fluyendo. Creo en el ser humano como proyecto inacabado de Dios, pero predestinado a convertirse en su verdadera imagen y semejanza. Creo que la historia es el registro de la relación dialógica entre Dios y los seres humanos; un diálogo plenamente libre y totalmente abierto al futuro. Creo en el reino de Dios como realidad plenificante aunque todavía no plena y como utopía que alimenta nuestra esperanza y moviliza y orienta nuestra práctica de fe. Creo en la iglesia como pregón de ese reino. Creo en ella como avanzada del Pueblo de Dios; llamada, como “sal de la tierra” y “luz del mundo”, a darle sabor y sentido a la existencia de éste. Creo en la vida después de la muerte como el reencuentro gozoso de todas las criaturas con el Creador en la fiesta final y eterna del Universo. En eso creo. Amén.