Liturgia para el 2º domingo de adviento
Liturgia para el 2º domingo de adviento
Nos preparamos para entrar al templo Se abren las puertas y todo está desacomodado Una voz fuerte dice: “Una voz grita: “Preparen al Señor un camino en el desierto, tracen para nuestro Dios una calzada recta en la región estéril. Rellenen todas las cañadas, allanen los cerros y las colinas, conviertan la región quebrada y montañosa en llanura completamente lisa. Entonces mostrará el Señor su gloria, y todos los hombres juntos la verán. El Señor mismo lo ha dicho” Isaías 40:3-5 Con música de fondo (temas de confesión) Oración de confesión No siempre allanamos el camino en esta comunidad Mientras confesamos al Señor aquellas actitudes con las que torcemos y dificultamos el camino vamos a reacomodar todos los muebles de nuestro Templo ¿Cómo los ponemos para que el camino sea recto, llano, fácil de transitar? Dónde querrá el Señor que esté su mesa? Y los signos de su presencia (velas, cruz, etc)? ¿Cómo querrá el Señor que nos sentemos? ¿Qué lugar le damos al hermano/a, a los niños/as, a los mayores? Cuando “allanamos el camino” nos acomodamos sentados y escuchamos la misma voz del comienzo que dice: “…levanta sin miedo la voz para anunciar una buena noticia… ¡Aquí está el Dios de ustedes!” Cantamos: Somos uno /Somos uno en espíritu y en el Señor,/ y rogamos que un día sea total nuestra unión Est.: Y que somos cristianos lo sabrán, lo sabrán porque unidos estamos en amor /Marcharemos tomados de la mano en unión,/ anunciando que en esta tierra vive y obra Dios /Trabajemos unidos lado a lado en amor,/ como guardas celosos de todo hombre en su honor Gloria al Padre que es fuente de toda bendición, gloria a Cristo su Hijo que nos da la salvación y al Espíritu Santo que nos une en comunión. Lectura del Salmo 85:1-7 Sentados como hemos considerado que el Señor nos llama a encontrarnos y buscando que nadie esté solo, oramos unos por otros por grupos en los bancos Oración de intercesión Nos unimos en las intenciones que escuchamos orando: Cantamos: Te busco Te busco Señor, te ruego Señor, Clamo a Ti, óyeme. Te busco Señor, te ruego Señor. Ven, escucha mi voz Lectura del salmo 85:8-13 Oración de gratitud Juntos, llamados por la esperanza trasformadora del Espíritu, damos gracias por aquello que el Señor ya transformó y por aquello que en esperanza y compromiso queremos ver transformado Cantamos: Enviado soy Enviado soy de Dios, Mi mano lista está A construir con él Un mundo fraternal. Los ángeles no son Enviados a cambiar Un mundo de dolor Por un mundo de paz Me ha tocado a mí hacerlo realidad ¡Ayúdame Señor a hacer tu voluntad! Lectura del Evangelio según Marcos 1:1-8 Mensaje Cantamos: Fuerzas él nos da Cuando el pueblo clama fuerte en su dolor, cuando todo nos parece que va mal, poco a poco te das cuenta, sólo Dios nos da la fuerza para juntos los problemas enfrentar. Divisiones y tristezas por doquier, diferencias y conflictos sin igual, día a día nos unimos, Jesucristo es nuestro guía, para juntos, de la mano, caminar. / / Fuerzas El nos da. / / poco a poco te das cuenta: sólo Dios nos da la fuerza para juntos los problemas enfrentar: Fuerzas El nos da, en comunidad, día a día nos unimos, Jesucristo es nuestro guía, Para juntos, de la mano, caminar. La justicia nos da el fruto de la paz, es noticia que se debe proclamar, dando fuerza a nuestra vida nos provoca y nos anima, para juntos, nuestro mundo transformar Fuerzas El nos da, en comunidad día a día nos unimos, Jesucristo es nuestro guía, para juntos, de la mano, caminar. Entregamos nuestras ofrendas como símbolo de la entrega de nuestras vidas Qué nos llama el Señor a entregar de los muchos dones recibidos? Cantamos: Celebración de la vida En medio de la guerra y la miseria, celebramos la promesa celebramos la promesa: de abundancia y paz En medio de la opresión impuesta, celebramos la promesa celebramos la promesa: de la libertad Est.: Todos juntos celebramos la promesa del Señor todos juntos construimos la liberación En medio de la duda y de la niebla, celebramos la promesa celebramos la promesa: de esperanza y fe. En medio de los miedos y traiciones, celebramos la promesa celebramos la promesa: de solidaridad En medio de la muerte y del odio, celebramos la promesa celebramos la promesa: de vida y amor. En medio del pecado y de la ruina, celebramos la promesa celebramos la promesa: de la salvación En medio de la muerte que rodea, celebramos la promesa celebramos la promesa del Señor Jesús Santa cena ¿Cómo nos querrá ver el Señor alrededor de su mesa? ¿Cómo invitamos a otros a la mesa del Señor? ¿A quién queremos invitar para que esté, aquí, a nuestro lado la próxima semana? Oración de los hermanos: Padre nuestro Envío y bendición