Arte
La inmaculada concepción del género humano
La inmaculada concepción del género humano

DECLARO ABOLIDO PARA SIEMPRE EL PECADO ORIGINAL
(entre otras cosas porque nunca existió)

DECLARO que, desde ahora, toda persona tiene derecho a sentirse feliz desde el momento de su nacimiento toda persona tiene derecho a sentirse dichosa, escogida y privilegiada por el AMOR.

DECLARO SOLEMNEMENTE

que toda persona es pura y limpia, hermosa y reluciente desde que nace, mucho más, desde que es pensada en el principio de los tiempos.

DECLARO SOLEMNEMENTE

que el mundo y el universo serán el hogar del ser humano que entrego a los presentes como préstamo para que lo devuelvan a sus hijos con intereses de VIDA.

DECLARO SOLEMNEMENETE

que yo soy EL DIOS del AMOR, de la VIDA y la JUSTICIA y sería una chapuza pensar un ser humano y un universo que no guardaran dentro de sí, con abundancia, estas semillas.

LO DECLARO SOLEMNEMENTE,

sentado a la mesa de camilla y en pijama
mientras visito a los amigos y río y lloro con ellos esperando que me hagáis caso de una vez para siempre, como lo hizo María, la de Jesús de Nazaret, y tantas mujeres y hombres en toda esta historia.

HE DICHO,

pero os lo volveré a decir si hace falta.

8 de diciembre de 2003, en El Ejido, en casa de Begoña, Pepe y Bego y sus amigos acogidos: Andrés Paco, Ana y Gregorio, Rocío,
Antonia María, Anto y Domingo.

© Boletín ECLESALIA. 11-12-03