Reflexiones Bíblicas
Homilía: cuando un pastor se va
Homilía: cuando un pastor se va
Hermanas y hermanos: Hoy es mi última reflexión con ustedes como Pastor. No puedo dejar de tenerlo en cuenta porque todo lo que podría decir de los hermosos textos de hoy parecería fuera de contexto y por lo tanto sólo un pretexto. Me puse a pensar en lo que me gustaría escuchar si mi situación fuera al revés, es decir si yo estuviera sentado escuchando a mi Pastor que se va. Me gustaría escucharle decir que fue feliz, que sintió el honor de reir conmigo en los momentos de alegría... Me gustaría escuchar que dijera que lloró y que le costó tanto entender la tragedia humana que debía ayudar a consolar!... Me gustaría escucharle decir que entendió el silencio cuando sentíamos andar el ángel de Dios en medio nuestro, que entendió ese silencio respetuoso del saberse sobrecogido por algo mucho mas grande que nuestras miserias y virtudes... Pero me gustaría que me dijera, por sobre todas las cosas, que sigamos cada día siendo fieles a Cristo y al hermano mas pequeño. Que vale la pena vivir y morir por ello, que es la única vida, que vale la pena vivirla, que está convencido que, como dice el Evangelio, a pesar de nuestras miserias, Dios no abandona al que ha recogido en su amor... Que me dijera que tenga cuidado; que hay muchos dioses, demonios, ídolos no sólo ahí afuera, sino aún en la comunidad cristiana... Que seamos sagaces y atentos, mansos pero astutos para no comprar un Evangelio dulce pero barato. Un Evangelio de "Todo por un peso"..porque el Evangelio que nos da la Vida no es barato sino gratis..pero a Alguien le resultó caro y ese Alguien es Dios que se sacrificó para mostrarnos qué es la Vida y el Amor. Entonces me gustaría que un Pastor que se despide dijera lo básico, lo esencial, lo que no debería olvidar, y entonces esperaría que me dijera Que sea fiel a Cristo , no a las personas...que pasan Que sea fiel a Cristo, no a una tradición religiosa...que pasa que sea fiel a Cristo, no a una cultura...que pasa que sea fiel a Cristo, no al prestigio, al dinero, al qué dirán... y que no cree que ni las personas, las tradiciones religiosas, la cultura, el dinero, ciertos prestigios, ciertas convenciones sociales sean necesariamente dañinas o malas. No necesariamente, pero esto tiene una característica común: que nada de eso permanece, nada de eso es eterno, las personas pasan, la religión, la cultura, lo material, todo eso pasará, por eso me gustaría escuchar de mi Pastor que la única opción que vale la pena vivir es la opción por Dios, la única opción que es para siempre, porque su amor es eterno, porque su Amor y su Palabra permanecen para siempre... me gustaría que me dijera que viva esa gracia del amor a Dios entregándome al otro, al prójimo, al próximo, al diferente a mi, al que me necesita... Dios nos ha dado la vida para entregarla, entregársela, entregándola... Es lo que me gustaría escuchar de mi Pastor que se va, por eso hoy lo comparto con ustedes con todo el corazón. Sean fieles a Cristo y al prójimo, es la mejor vida que podemos vivir. Amén.