Háblanos, Señor
Háblanos, Señor
Señor, te buscamos y nos recibes en tu casa con las puertas abiertas y la mesa tendida. Señor, te llamamos, pero tú nos llamaste primero y nos esperas con el abrazo dispuesto. Señor, te agradecemos las incontables bendiciones que nos das y el privilegio de compartir con otros y otras las buenas nuevas de tu amor. Señor, te rogamos que te quedes con nosotros con tu santo Espíritu y que oigamos tu voz. Háblanos hoy, Señor. Tomado del Libro Paz a Tiempo, editado por la Red de Liturgia del CLAI Copyrigth Red de Liturgia y Recursos de Educación Cristiana de CLAI-CELADEC