Dame pan, lo bastante para el
día; y que nunca me robe la alegríael pensar en el pan para
mañana.
Permíteme, Señor, ser como el ave,que al llegar la noche,
dulcemente,
una canción de gratitud desgrana.
Dame sólo por hoy tus
bendiciones;
y dame solamente las cancionescon qué alegrar por hoy esta
jornada;
que al ir a descansar, sin inquietudes,por el día que viví te dé las
gracias,
y espere sin temores la alborada.
Dame sólo por hoy lo más
urgente,
y que nunca, Señor,esté impaciente por las necesidades de
mañana,
mañana tú vendrás a mi camino,y como hoy, dejarás sobre mi
frente el beso de tu amor casto y divino.
(Francisco Estrello)
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