Oraciones Generales
Confesión a la Tierra
Confesión a la Tierra
Señor: Te damos gracias por nuestro pequeño planeta tierra,al que hiciste azul, igual que el cielo lleno de energía que nos hace ser hermanos del agua, del fuego, de la tierra y del aire en primaveras que, de veras,veranean el invierno de nuestros otoños. Perdónanos por la profanación hedionda del templo lleno de hollín. Por la crueldad a la que sometemos a los ríos y mares, por la ganancia impuesta a nuestros bosques, por los deshabitados desiertos-áridos-transformados en-tierras- malditas y por los infernales jardines-anti-edén-de árboles-atómicos construidos por los seres del mal. Nos comprometemos en nombre del arco iris, que todavía conecta la tierra y el cielo, en nombre de los pocos selváticos y de los pieles-rojas, sobrevivientes al progreso, a buscar, todos los días, el espíritu de la vida, presente en el viento y en la nube que navegan en la graciosa gotita de rocío y en la fina flor de la verde hoja. Y también a trabajar, como hermanos del sol y de la luna, para que todos vean que la naturaleza es el rostro risueño de Dios. Y, así, cuando volvamos un día al vientre de la Madre-tierra (pues somos tierra y para ella volveremos) habremos dejado vivas las esperanzas y la nostalgia de quien estuvo, constantemente, buscando un nuevo cielo... que es la nueva tierra. Carlos Alberto Rodrigues Alves (traducción/adaptación Inés Simeone) Extraído de Culto Arte - celebrando a Vida - tempo comum Organizador Rubem Alves