Extiendo tu mano amiga
más allá del apretón.
para que no sea sólo
un saludo de ocasión.
No pretendas del amigo
un ser incondicional,
dándolo razón en todo
o faltando a la verdad.
Brinda a la amistad más tiempo,
pero no sólo en hablar.
Dale más fechas con hechos
al día de la amistad.
Y no olvides las palabras
del Maestro, cuando dijo:
No hay mayor amor que dar
la vida por los amigos.
Del libro "ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO"