Oraciones Generales
Oración por los derechos de las personas
Oración por los derechos de las personas
En el día de hoy, queremos expresar nuestra solidaridad para con todas las personas que viven con HIV y queremos elevar nuestra oración a Dios por ellos y ellas y por nosotros y nosotras para que en armonía de espíritu aprendamos a vivir cada día como una gracia de Dios. La siguiente oración está sugerida para ser pronunciada en las celebraciones del domingo 10 de diciembre, Día Internacional por los DDHH. "Señor Dios, venimos ante Ti con oraciones de súplica en nuestros corazones. Buscamos el bálsamo que sólo Tú puedes proporcionar. Oramos para que todos los niños puedan alcanzar la plenitud en sus vidas y puedan crecer como Dios quiere. Oramos especialmente por los niños que están enfermos, heridos, hambrientos o que viven en hogares con problemas, por aquellos que deben trabajar, por aquellos que sufren todo tipo de explotación y abuso sexual, para que puedan conocer el amor y la sanidad de Dios. Oramos por las familias, especialmente por aquellas que conocen el dolor por abusos, divorcio, drogas, enfermedad, rebeldía, violencia y falta de recursos, para que puedan encontrar su sanidad. Oramos por las comunidades divididas por el racismo, la violencia, el egoísmo ó la ideología, para que puedan encontrar la manera de trabajar juntos y mejorar la vida de los niños, las familias y de todos los que viven en ellas. Oramos por los líderes de las naciones y las ciudades, empresas y congregaciones, escuelas, hospitales y refugios para los sin casa, organizaciones locales e internacionales que protegen a los niños, para que ellos puedan liderar de tal manera que respetando la diversidad, al mismo tiempo promuevan los mejores intereses y el bienestar de niños, familias y comunidades. Oramos por las víctimas de guerras, enfrentamientos étnicos y pobreza. Clamamos a Dios para que escuche el grito pidiendo por justicia, esperanza y libertad para todos los oprimidos, explotados, perseguidos, rechazados y discriminados. Oramos por nosotros. Por los sueños frustrados, el espíritu golpeado, el corazón herido, la esperanza abatida. Señor, toca nuestras congregaciones y nuestras vidas con la ternura que solo Tú puedes proveer, que podamos ser sanados y renovados para hacer el trabajo para el cual hemos sido llamados. En silencio y en esperanza, dejamos nuestras cargas ante ti, nuestro Dios. Esta oración ha sido tomada de una circular de la Alianza Mundial Bautista