Arte
El ladrillo
El ladrillo
Un día un joven ejecutivo viajaba por una calle medio peligrosa en la ciudad. Manejaba rápido en su flamante auto de lujo, y solamente disminuyó la velocidad al ver alguien en la vereda, posibleme e un niño que parecía correr detrás de una pelota. De repente le tiraron un ladrillo, que se estrelló contra su auto dejando una rayón grande en la puerta. Freno rápidamente, puso el auto en marcha atrás, y las llantas chillaron mientras retrocedía Furioso, el joven bajo del auto y agarro al niño que le tirara el ladrillo, sacudiéndole fuertemente. ¡Delincuente maldito!, estaba pensando mientras lo samarreaba . ¡Mira lo que hiciste a mi auto nuevo. Te va a costar mucho. Porque tiraste el ladrillo?! ¡Por favor, señor, no sabia que más hacer! Nadie para. ¡Todos nos pasan! Lágrimas grandes le cayeron de los ojos, mientras señalaba que alguien estaba en la cuneta al otro lado del auto. "Es mi hermano. Cuando trató de bajar de la vereda para cruzar la calle, se cayó boca abajo de su silla de ruedas. ¡Pesa mucho y yo no puedo levantarle solito!. Por favor, ayúdeme a colocarle de nuevo en su silla". El joven ejecutivo quedó conmovido a tal punto que no pudo hablar. Levantó al hermano del suelo, el niño enderezó la silla de ruedas, y con mucha ternura el joven ejecutivo depositó al hermano en su silla de nuevo. Lo revisó bien para asegurarse que todo estaba en orden de uevo. Mientras el niño empujaba a su hermano a casa, el joven ejecutivo hizo uso del pañuelo para secar sus propias lágrimas. Lentamente regresó a su auto, que hasta el día de hoy tiene una ranura en la puerta. Se hizo la promesa de que jamás alguien tenga que tirarle un ladrillo para llamar su atención.